Importancia de Analizar el Agua de Llenado

Durante mucho tiempo ha sido una recomendación establecida en la industria de las piscinas analizar el agua potable o de llenado de una piscina (independientemente del acabado interior) antes de llenar cualquier piscina.

Muchas regiones de los Estados Unidos han experimentado cambios significativos en el agua potable suministrada desde los municipios locales o pozos hacia las viviendas y negocios dentro de su distrito de agua. Algunos de estos cambios se han producido debido a condiciones de sequía, inundaciones extremas o la necesidad de encontrar fuentes alternativas de agua. El crecimiento poblacional en ciertas áreas también ha generado la necesidad de recurrir a fuentes alternativas. Estos cambios pueden modificar la composición química del agua con respecto a los niveles previamente existentes.

La necesidad de analizar el agua de llenado o agua potable ya no debe considerarse opcional. Se recomienda firmemente que yeseros, constructores, empresas de servicio y técnicos de puesta en marcha establezcan como requisito obligatorio en sus prácticas comerciales el análisis previo del agua de origen. Esto ayudará a minimizar la probabilidad de problemas en la superficie, ya sea en una piscina nueva, una piscina remodelada o simplemente en una piscina cuyo agua ha sido drenada debido a un alto contenido de minerales o a niveles elevados de ácido cianúrico.

Existe una variedad de problemas que pueden surgir por el uso de ciertas fuentes de agua, o por no corregir la química del agua ANTES de su uso. Tres de los problemas más comunes relacionados con el acabado interior son:

  1. Deterioro – Agua potable o de llenado con pH bajo, baja dureza de calcio o baja alcalinidad carbonatada / alcalinidad total.
  2. Incrustaciones de sales minerales – Agua potable o de llenado con pH alto, alta dureza de calcio o alto contenido de alcalinidad total.
  3. Manchado por metales – Agua potable o de llenado con niveles elevados de metales disueltos. Los metales más comunes son cobre, hierro y, en ocasiones, manganeso.

Niveles bajos de dureza de calcio, alcalinidad total o pH pueden provocar deterioro y ataque químico (etching) de las superficies, disolución de las juntas y daños al equipo de la piscina.

Niveles altos de dureza de calcio, alcalinidad total o pH pueden provocar superficies con incrustaciones y decoloraciones por manchas.

Los metales disueltos en el agua pueden causar manchas y/o decoloración en las superficies y en las juntas.

Prevención – El mejor método para prevenir estos problemas es analizar el agua antes de su uso o inmediatamente después de que la piscina esté llena, utilizando un kit de prueba capaz de medir pH, alcalinidad total y dureza de calcio. Se deben utilizar kits especializados para analizar la presencia de metales comunes. Ajuste el agua a los rangos adecuados o trate los metales si es necesario.

A los consumidores que realicen la puesta en marcha de su propia piscina se les debe proporcionar una copia de este boletín, informándoles sobre esta práctica de la industria. Esto implica el uso de un kit de prueba adecuado, establecer un programa de análisis previo al llenado y ajustar la química del agua a los rangos apropiados.

Los procedimientos recomendados y la química del agua recomendada para las puestas en marcha iniciales se encuentran en el documento del NPC titulado “Swimming Pool Start-Up Procedures”, el cual puede obtenerse en el sitio web del NPC aquí. Estos procedimientos de puesta en marcha enfatizan la necesidad de analizar el agua de llenado, registrar los resultados y actuar en función de ellos, independientemente del tipo de acabado interior de su piscina.